viernes, 23 de noviembre de 2012

      La obsesión por el trazo y la palabra se convierte en el hilo conductor de su obra, 
      y es entonces cuando comienza un nuevo recorrido.
      La caligrafía, las líneas, y una mutación de figuras que se desplazan imperceptibles pero sonoras, comienzan a ser el pulso de su obra.
      Y sus colaboraciones con importantes firmas y diseños, se imponen al lienzo en blanco.


 escultura iluminada  Swarovski


      siete 7- (nombre de su mascota)

      Mantra de su arte, y suerte. 
      El gato, espejo del artista, lleva el peso de la identificación con el juego,
      la ligereza y el felino carácter que define a Willie Marquez.



        Fotografía realizada por Cecilia Sarli y montaje diseñado por Willie Marquez.
















      es verdad -




      El gran cuadro “es verdad” es un montaje que realiza a partir de la individualidad de cada una de sus obras y en el conjunto se plantea como mural. Fragmentos de vida y expresión en el tiempo construyen este collage que Marquez define como “la pausa en mitad del camino”. Compuesto por cuadros de diferentes épocas y elementos que fue adquiriendo, como la pintura combinada con recortes de revistas y periódicos, poesía, caligrafía, y repetición.





          La obra fotográfica de Willie Marquez refleja su interés por la 
           narración visual, no es la foto en si lo que puede gustar o no,
           sino el poder que tiene de transmitir un estado emocional,
           una idea, un pensamiento, una historia.

la entrega-



          Sugiere la contemplación como primera propuesta. Una genuina expresión contemplativa del pianista es captada repetidas veces a través de diferentes formas, luces y sombras que mutan transformando la imagen. La fascinación de su rostro es descubierta y retratada por el artista como un estado de ensueño y verdad, donde la meditación y el arte se comunican íntimamente.

      la obra-





          Misterio y constancia, labor inmediata y compleja que se funde en la idea del clavo, la pared, y la caída. Hacia donde y desde donde el trabajo del artista lo describe como una labor de constancia y vacío permanente.      

obra fotográfica


    “Fragmentos: piezas únicas donde fuerza y verdad se unen para
     jugar una vez más con historias de vida y ausencias” 
      La obra fotográfica de Willie Márquez está sujeta a pequeños “fragmentos de vida”, una sutil mirada que repara en sombras, detalles, recortes; incluso el vacío y la oscuridad se convierten en narración de un poético universo propio.
      La arquitectura nuevamente es su gran herramienta de expresión, el microcosmo y macrocosmo en el universo de Márquez permiten que la ampliación de sus fotografías sean piezas cargadas de fuerza y verdad.










La obra de Willie Marquez comprende una primera etapa en la cual sólo utiliza óleo sobre lienzo o papel, sustituyendo el pincel por espátula, rodillo, palos y sus propios dedos para encontrar en lo abstracto verdaderos paisajes orgánicos.
Más tarde se encuentra con un elemento determinante en su obra:” la propia caligrafía” como narración y arquitectura.