El
artista presenta una colección de cuadros y fotografías en una
exposición de una sola tarde en una casa de Sant Josep. «Intento darle
sentido a las cosas que a veces no se ven, que pasan desapercibidas»
Willie
Márquez inaugura esta tarde una muestra efímera, casi etérea, como su
propia creación artística. El artista ha elegido doce fotos y doce
cuadros de su última producción y los enseñará en una exposición-fiesta
exclusiva en Villa Roca, la casa de sus amigos Ángel y Flavio en la
carretera de Sant Josep: «Dos personas a las que quiero mucho y que me
han dado la oportunidad de hacer este proyecto tan bonito, con mucho
sentido, y además, en una noche de luna llena...». La exposición abrirá a
las siete de la tarde y durará sólo unas horas, lo que dure la fiesta.
Sobre
la obra, Márquez explica que ha querido seguir una línea clara: «Creo
que hay una unión entre las fotografías y las pinturas, que son sólo
óleos. Son parecidas, tienen el mismo ambiente y mantienen una unidad
cromática, con blancos y tonos tierra. Aunque creo que las fotografías
son más modernas, si se puede decir así, más minimalistas, y las
pinturas son bastante más cálidas».
Willie
Márquez se mantiene fiel a la estética minimalista, aunque no le
gustan las definiciones tan tajantes, y se creación evanescente se
mueve en las fronteras del sueño: «Trabajo con la armonía e intento
representar la tranquilidad», resume.
Las
fotografías que expone esta tarde son una docena de retales de la
realidad. «Busco los pequeños detalles de algo y les doy otra forma.
Intento darle sentido a las cosas que a veces no se ven, que pasan
desapercibidas», dice. Las pinturas inciden en el camino de las últimas
que ha mostrado en la isla, jugando con caligrafías que se desvanecen
sobre el lienzo.
Márquez
es jerezano, aunque vive en Eivissa desde hace 20 años -«los últimos
siete he estado a caballo entre la isla y Madrid, pero ahora he vuelto y
me he reinstalado», amenaza-. Ha expuesto en la isla en varias
ocasiones, la última en la colectiva `Flower Power´ de este verano en
el Hotel de Pachá, aunque sus obras pueden verse más habitualmente en
Barcelona y, sobre todo Madrid, donde ha participado en ARCO y ha
expuesto con Hugo Boss.
Además
de como pintor y fotógrafo es muy conocido por sus diseños. Ha
decorado varias habitaciones del Hotel de Pachá, ha hecho unas botas
para Timberland y ha pintado sobre un traje de Manuel Fernández, además
de diseñar la carpeta y el libreto de un disco de la Niña Pastori y
del próximo del ex Ketama Josemi Carmona.
Para
la muestra de esta tarde promete una performance con la que sorprender
a sus invitados. No quiere adelantar detalles, pero... atentos a la
piscina.